¿Qué se pierde con más frecuencia en un rediseño?
El posicionamiento, y casi siempre por la misma causa: cambian las URLs y nadie planificó las redirecciones. Es un daño evitable con una hoja de cálculo y unas horas de trabajo, y es caro de revertir porque la recuperación tarda meses.
Lo segundo que se pierde es la medición histórica, cuando se reinstala la analítica sin conservar la configuración de eventos y objetivos.
¿Cómo saber si el problema era realmente el diseño?
Comparando la conversión por canal antes de tocar nada. Si el tráfico directo y el orgánico convierten razonablemente y el de campañas no, el problema está en la promesa del anuncio o en la segmentación, no en el sitio.
Si ningún canal convierte, el sospechoso es el sitio, pero conviene distinguir entre diseño, mensaje y fricción antes de encargar un rediseño que solo cubre el primero.